miércoles, 9 de mayo de 2018

Marnatón Barcelona 2018

Con una semana previa marcada con la invasión de medusas velero en las playas del litoral Barcelonés, no servía de excusa para dar un paso más hacia Vitoria - Gasteiz, por delante nuestro sector mas vulnerable como es el agua con la finalidad de ganar más confianza, acabar con las mejores sensaciones posibles en busca del ritmo de natación en el ironman.


A escena nos esperaban 4.000 metros divididos en 2 vueltas en la playa de Sant Sebastià (La Barceloneta) de la mano de Marnatón Edreams, una distancia que si nos dicen hace un par de años que tenemos que recorrer ni en nuestro mejor sueño acuático lo hubiéramos imaginado, pero los sueños están para cumplirlos y mas cuando depende del esfuerzo y la superación de uno mismo.

Con 15º grados y poca visibilidad del fondo marino iniciábamos la travesía con unos primeros 200 metros donde el objetivo, no solo nuestro sino el de todos, era evitar recibir golpes y ganarnos una posición dentro en el agua, esta no llegaría hasta superar la primera boya de giro la cual nos deparaba una grata y bonita sorpresa de nombre Mir con la que pudimos compartir unas cuantas brazadas.


Brazada a brazada íbamos rebasando las boyas de paso a las que aun no podíamos acercarnos por tal de evitar golpes molestos, de esta manera llegábamos al primer punto de control con un tiempo de 24'45" en el primer kilómetro, no pensando tanto en la prueba sino mas bien en las sensaciones decidimos dar un punto mas, empezando una travesía de 3 kilómetros en solitario permitiéndonos acercarnos a las boyas de paso y con ellas completar el segundo kilómetro en 16'34" con un tiempo acumulado de 41'19".

La segunda vuelta empezaba pasada por agua, en esta ocasión en forma de lluvia, una segunda vuelta en la que nos costo llegar a la primera boya, que desde nuestro punto de vista se estaba desplazando mar adentro (un motivo de los 400 metros que salieron de mas) boya a boya dejábamos atrás nadadores que nos íbamos encontrando puntualmente, síntoma de buen ritmo mejorando en casi un minuto el tercer kilómetro con 23'56"

Con 3.000 metros en el cuerpo encarábamos el ultimo kilómetro, momento en que nuestra mente se desplazó en el tiempo hasta el 8 de julio de 2018 al embalse de Ullíbarri - Gamboa en forma de "ahora a por los 180 kilómetros en bicicleta" señal que los 16'39" invertidos en este último kilómetro era de buenas sensaciones. 4.411 metros en 1h24'51" con 41'19" en la primera vuelta y 40'35" en la segunda vuelta son el resultado de tener "casi" pulido el ritmo para nadar con confianza los 3.800 metros, restan apenas dos meses para la prueba en los que no dejaremos de esforzarnos en cada entreno por tal de llegar en las mejores condiciones, iremos a por todas, con cabeza y con l@ mejor.