miércoles, 6 de septiembre de 2017

XXXII Triatlón de Catalunya - Banyoles

Cuando guardas un recuerdo bonito de una experiencia vivida y te lían a volver a ese lugar es imposible decir que no, ese lugar es Banyoles, en esta ocasión volvíamos para disputar la XXXII edición del triatlón de Catalunya, de lo que recorrimos hace unos meses en la modalidad half se reducía a distancia sprint, no por ello dejaba de ser exigente y bonito a la vez aunque no llegábamos en las mejores condiciones a causa de un señor resfriado que nos impedía respirar bien pero que no iba a servir de excusa.


A las 16:00 daba inicio la prueba con 750 metros de natación dentro del lago, un circuito en forma de cuadrado que no llevaba más complicaciones que la de llegar a las boyas de una manera limpia evitando los típicos golpes, así que como suele ser habitual no esta de más nadar unos metros de más y evitar problemas.

Tras una natación cómoda y sin golpes llegarían los problemas al final de sector recibiendo un empujón donde nuestro pie encajo literalmente entre las dos barandillas sumergidas en el agua y como consecuencia nos llevamos un corte en la planta del pie izquierdo y 822 m en 16'42".

Llegábamos a la T1 tras no observar sangre, aunque si un corte considerable y bastante doloroso, decidimos continuar con los 20 kilómetros del sector de ciclismo, un sector con dos repechos rompe piernas, sin apenas coger y mantener grupeta en ambas vueltas cuando nuestra preocupación era como respondería nuestro pie tras los 40'20" encima de la bicicleta. 

Un dolor que iba en aumento al realizar la T2 y más con cada zancada que realizábamos pero que no nos iba a impedir finalizar los 5 kilómetros de la carrera a pie, intentábamos no pensar en ello, más bien pensando en otras piernas que no eran las nuestras esperando esa preciosa sonrisa que nos diera una alegría de que todo iba bien dándonos ese último empujón después del peaje en forma de herida que recibimos y que tras 19'43" llegaría a su fin, invirtiendo en total 1h 16'45" ahora si camino de la ambulancia.

No era la manera más agradable de acabar un prueba el vernos tumbados dentro de una ambulancia y más cuando otra persona te lleva a esta situación, no cuesta nada pedir disculpas y perder para unos, invertir para nosotros 2 segundos pero en este mundo te encuentras de todo, gente que no merece la pena ni mencionar, así que nos quedamos con la experiencia de volver a Banyoles y compartir una nueva prueba que sirve como test de cara al 24 de Septiembre donde nos espera el Triatlón Olímpico de EmpuriaBrava con la mejor compañía posible camino del 8... Número que se convirtió en mágico y que se convertirá en inolvidable...